Ya está 

Te veo
desnuda en mi cama,
botellas vacías
de quién sabe qué licor,
cigarros del antes y después,
me miras y sonríes,
y ya está… poesía.

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El lugar no importa

Agarras las maletas
y la tomas de la mano.
La miras a los ojos
y descubres que con ella
cualquier destino
tiene magia.

He pensado en salir huyendo. Salir corriendo como cuando Usain Bolt rompe todos los cronómetros y el tiempo y la distancia parecen un chiste. He comprado hasta su afiche y lo he pegado en el techo de mi alcoba justo encima de mi cama. A veces la vida se vuelve una cárcel muy confortable, sabes. Pero ya he tomado las medidas necesarias. Tengo un plan y voy a sacarle la lengua a la vida. ¡Qué se joda! Voy a salir huyendo. Correr y correr como Forrest Gump, o algo así. Tengo cubiertos todos los detalles. No te preocupes. El plan es que no hay ningún plan y casi siempre es mejor así. Me voy. O mejor, nos vamos. Dicen que Saturno tiene unos anillos preciosos que lucirían perfectos en tus manos, y que en Neptuno podemos surfear sin tabla en unas olas mágicas que están esperando para que tú y yo las conquistemos. Aunque lo de moda es Júpiter que es como un Ibiza interplanetario y sirven los mejores Gin Tonics de la vía láctea. De Marte mejor ni hablemos, descartado, los marcianos se creen superiores a los humanos y sólo tienen permitido practicar sexo tántrico. No nos va. No sé. Vámonos a algún lado juntos el caso es huir.

Salir huyendo de la vida llena de rutinas. Del amor sin libertad. Espantar el pasado y eludir los futuros en los que no estés tú. Escapar de la poesía cliché que no tiene más argumentos que los abismos y los vasos medio vacíos. Escabullirse de la hipocresía hecha personas. Desertar de mí mismo y escaparme de mi sombra cuando no tenga ganas de huir. Evadirse de los noticieros que se llenan los bolsillos mostrando la porquería en la que se ha convertido el ser humano y ni tú ni yo podemos hacer nada para evitarlo. Está decidido. Ya tengo mis zapatillas de running preparadas; unas Nike Air Get Away de color negras, como la conciencia de los políticos de mierda. You know. Son mejores que las de Marty McFly. Muy chulas.

Quiero escapar, salir huyendo solo contigo agarrada de mi mano. Quiero encontrarme y encontrarnos y que nos encuentre juntos la felicidad. Lejos de todo y de todos. El lugar no importa.